Cambios que no esperaba

Siempre he creído que si era capaz de hacer ciertas prácticas sexuales, que si era capaz de obedecer, de adoptar posturas… ya sería una buena sumisa. Pero no, hay veces que no me siento una buena sumisa, da igual que desde fuera lo parezca, cada uno sabe lo que siente por dentro, da igual que acabes las preguntas con un «Amo», da igual que lo llame de Usted… todo eso da igual si crees que todo eso es por ti, que el placer va dirigido a ti. Nunca me consideré una mujer «creída» nunca me consideré superior a nadie, nunca pensé que fuese prepotente… pero lo bonito del proceso que estoy viviendo junto a mi Amo, es el autoconocimiento, y he descubierto en mi interior soberbia y egocentrismo. No me importa decirlo, que tire la primera piedra el que sea perfecto, no me importa decir mis defectos porque una vez descubiertos ya solo queda cambiarlos y mejorar. Ha llegado el momento de analizar nuestra relación, cómo empezó, cómo ha cambiado… quizá empezamos con el D/s porque yo lo propuse, porque era mi necesidad, pero ese vacío se llenó, ahora no soy sumisa por mi necesidad, ahora lo soy por la suya. Ahora es cuando me educa en Sus normas, no en mis fantasías.
«Dejemos de ser así», le dije un día gris, lo dije desde el egoismo de creer que todo era por mí, que yo decidí cuando empezar y yo podía decidir cuándo acabar, creyendo que Él sólo actuaba así por mí, pero que le daban igual los protocolos, los castigos, el bdsm, que le daba igual dominarme «Si de verdad no quieres seguir así, se rompe nuestro contrato, pero yo no puedo volver a ser como antes, creo que no podría estar contigo si no eres mía». El corazón se me aceleró, y la realidad apareció ante mis ojos, me dí cuenta de que esto ya no era un juego, que ahora era Él el que me pedía algo, que igual que el decidió se mi Amo, ahora era yo la que debía decidir si quería ser Su sumisa. Lo amo con todas mis fuerzas, ha hecho tanto por mí, me ha dado y me da tanto… que no podía hacer otra cosa, sólo había una opción, entregarme.
Y bueno, ahora pasan así mis días, aprendiendo a ser Suya de verdad, aprendiendo humildad a base de castigos, aprendiendo a satisfacer sin esperar nada para mí, aprendiendo cuál es mi auténtico sitio. Y ¿ Cómo me siento ante todo esto? Tranquila. Por fin se está callando esa vocecita caprichosa que no paraba de reclamar lo que ella necesitaba, la que me ha estado atormentando toda mi vida. Al fin siento serenidad, al fin siento que mi sumisión natural está satisfecha. Al fin se apagaron todos esos deseos que me abrumaban y me creaban vacios, infelicidad, ahora el único que necesito es el Suyo, Su deseo es lo que me hace feliz.

Siento que todo ha cambiado, que nosotros hemos cambiado, y no sé si ya os lo he dicho, pero…
me encantan los cambios.

1 thought on “Cambios que no esperaba

  1. judith says:

    Empezamos en D/s, porque yo se lo propuse, porque era mi necesidad.

    Afortunadamente no he tenido un día gris, desde entonces, pero hemos llegado a la misma conclusión, ya no podemos volver atrás, hemos evolucionado y aquello es parte de nuestro camino.
    Nuestro destino no es la búsqueda, es andar el camino hacia delante, juntos.
    Con dudas pero con picante.
    Con un mundo desconocido por descubrir pero con este vínculo.
    Con ganas de vivir pero por esta senda.
    Descubriendo que otras tuvieron vocecitas caprichosas como la mía pero sabiendo que ya no necesitamos la voz.
    Ahora, alguien vigila.
    Ahora sólo se oye una voz, la suya.
    La espera nunca fue virtud mía.
    Aceptar sin replicar, menos.
    Pero lo que se elige por voluntad,
    por voluntad ha de disfrutarse.

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