Lo maravilloso de no tener ni puñetera idea

Como he repetido mil y una vez, yo conozco el BDSM incluso antes de saber lo que era, pero durante muchos años, mi única referencia y de lo único que aprendí algo fue de ver Historia de O. Y a mí me bastaba. Claro que tenía acceso a internet, claro que podía haber buscado información acerca de ello, pero sencilla y tontamente no se me ocurrió.
La primera vez que lo hice fue cuando le confesé mis necesidades, y lo hice por enseñarle definiciones concretas de lo que quería. Intento hacer memoria de esa primera vez ante el ordenador, de esa primera vez que leí algo sobre BDSM, pero no puedo, al igual que no puedo recordar la primera vez que me azotó como Amo. Me gustaría decir que toda esa información me ha ayudado, pero ahora, fríamente y con lo vivido hasta el momento en la mente, creo que ayudó un poco a nuestra relación por darle nombres a lo que debíamos hacer, pero a mí no. Yo buscaba un sentimiento y pienso que toda esa información lo enturbió. No sabía de protocolos, no sabía de prácticas, ni de otras maneras de verlo… solo sabía cómo quería sentirme. No sabía que existiera una comunidad, no sabía ni del Sano Seguro y Consensuado. Qué barbaridad pensaréis… pues a mí me parece maravilloso, hubiera sido más sencillo, creo, guiarnos por emociones no por manuales, cosa que Él, a pesar de todo sí consiguió, yo hasta ahora no. Cuando descubrí todo eso se me crearon una serie de necesidades más superficiales. Quería que me hiciera esto o aquello, simplemente por haberlo leído, o por creer que sino no era sumisa. Aunque lo cierto es que, dentro de mi búsqueda hubo cosas que no descubrí, palabras, términos que no he leído y que aún hoy voy descubriendo. En este tiempo creo que Su continua lucha ha sido alejarme de esas informaciones, llevarme por el camino de las emociones más que el de las prácticas, y sentir esos conceptos en la piel antes de darles nombre. Sinceramente creo que eso es lo que nos hace especiales, somos inocentes y naturales, hacemos lo que queremos sin patrones. Voy a poner un ejemplo que fue el que me hizo reflexionar sobre todo esto, quizá quede de tonta o ignorante pero es lo que hay. Un chico me preguntaba una duda, me preguntó que cómo me sentía tras una sesión, quería saber qué hacer él como Amo para que ella se sintiera lo mejor posible, me nombró la palabra “Aftercare”. Por el contexto supe a qué se refería, pero ni me sonaba. Al poco lo volví a leer en varias publicaciones, como cuando estas embarazada y no paras de ver a otras por todos lados. Nunca hemos pronunciado esa palabra, nunca leímos que tuviera que haber ese tratamiento tras una sesión o una humillación más cotidiana, pero sí lo hacíamos. Él siempre me ha dado cariño tras ser duro conmigo, pero no solo en una sesión, quizá tras unas bofetadas por una falta, un castigo más duro o simplemente un regaño. Tiene esa capacidad de ponerme al límite y rescatarme antes de caer. Y nunca leyó que como Amo debía hacerlo, le salió solo. Llevo ya un tiempo en contra de la sobreinformación, creo que es la lacra de nuestra generación, es fácil leer e imitar, lo duro es sacar lo que llevas dentro. Pero me parece más fiable, lo auténtico es real, me fio mas de alguien que busca por instinto que de alguien muy leído. ¿Estoy diciendo que no hay que informarse? NO, me pongo a mi Amo y a mí de ejemplos de lo que hacer y no hacer. Yo busqué información y me puse a imitar, a sentirme triste por no hacer ciertas cosas, o no soportar otras. Creí que lo prioritario era cumplir con esas premisas, y he sufrido mucho estos 6 años por eso, estaba en constante lucha interna, porque evidentemente repetía esas prácticas y no sentía lo que deseaba sentir. Sin embargo Él no buscaba, solo me repetía que olvidara todo aquello, que me dejase llevar, que es lo que tiene que hacer una sumisa cuando encuentra un Amo en el que confiar, que esas prácticas ya llegarían solas, que no había que forzar. Recuerdo recriminarle no buscar información sobre BDSM, recuerdo llorar porque no leía sobre el tema, darle vueltas a la cabeza: quizá no le gusta realmente, quizá sea peor Amo por ello… Mierdas que estropeaban lo bonito que teníamos, a parte de los castigos que me he llevado por ello. Ahora lo comprendo, en mi caso buscaba un sentimiento y, si existe, sale solo sin tener que buscar tanta información. Si tuviera que elegir dos conceptos que describen mi manera de sacar al Amo o la sumisa que llevamos dentro es el “Poco a poco” e “instinto”. Si lo llevas dentro saldrá.
Ya no busco nada, he comprendido que confiar y entregarse a Él es estar expectante a su proceso, al momento en el que está. Es dejar que Él marque el ritmo, que decida cuándo probar prácticas nuevas, cuándo ir más allá o cuándo cree que es demasiado pronto para algo. Os pondré un último ejemplo: las cuerdas. En estos 6 años me ha atado pocas veces y no con cuerdas, el bondage era algo que no le llamaba la atención y ¡Cómo no! Ya tenía a mi diablillo susurrando: ¡Como no le van a gustar las cuerdas a un Amo! Si a todos los que he leído les encantan, son unos expertos, y a Él ni siquiera le atraen… y mil cosas más que prefiero no decir. Este año, unas semanas antes de su cumpleaños, me dejó caer que le gustarían unas cuerdas de regalo, había pensado que para castigarme quería atarme, que me revolvía mucho. Se las regalé pero sabiendo que sería para usarlas de manera simple, para atarme a la cama, ya tenía aceptado que el bondage no le gustaba nada. El mismo día que se las di nos pusimos a ver videos y demás ( para estas cosas que hablan de seguridad y no de sentimientos sí me parece muy importante la información). Un rato más tarde ya estaba probándolo sobre mi cuerpo. Desde ese día ya lo busca y me ata, le gusta ver la cuerda sobre mi cuerpo y hacerme diabluras teniéndome así. Y ya está, ya le gusta el bondage, tanto tomento de mi cerebro para nada, tendría que haber sido paciente, esas dudas eran tonterías. Ahora sé que cualquier cosa que me hace es porque realmente la desea no por repetir lo que lee, o porque “es lo que debe hacer un Amo”.
Conclusión, que me enrollo, usad la información como apoyo no como dogma. Usadla para aprender a hacer las prácticas que realmente os guste hacer, todo lo demás es complicar las cosas. Sed naturales, es lo que hace la vida sencilla y bonita. Porque a nosotros lo que nos salva muchas veces es no tener ni pueñetera idea de muchas cosas.

2 thoughts on “Lo maravilloso de no tener ni puñetera idea

  1. akasha{A} says:

    Cuántas veces he oído esas palabras de "olvídate, relájate, déjate llevar y disfruta, no pienses". Me resulta curioso que por lo general siempre se el Amo el que se las diga a la sumisa; no conozco casos contrarios en los que sea el Amo el que busca ese "exceso" de información y la sumisa la que simplemente se deja llevar…quizás sea algo inherente a nuestra condición, no se, es un tema para reflexionar.
    De cualquier modo me alivia en cierto modo ver que en una relación como la vuestra también ha habido momentos como esos que a mi me han hecho no poder ni saber disfrutar de experiencias y prácticas con mi Amo.
    Una vez me ayudas tanto al ver que no soy la única a la que le asaltan ciertas dudas y situaciones…
    Mil veces gracias ^_^

  2. Elisa says:

    Entiendo perfectamente lo que dices y me siento muy identificada con el post, sólo que yo no tuve la suerte -o las narices- de actuar como tú, y metí mucho la pata con este tema. En el momento en que entendí que me pasaba lo mismo que te pasaba a ti, ya era demasiado tarde.

    Yo adoro saber, investigar, sobre todo, me encanta empaparme de teoría, pero si la teoría no va acompañada de la práctica es una mierda sin sentido. A mí me pasó algo parecido con el subspace, yo lo viví antes de saber que existía y cuando lo leí por ahí le puse nombre a lo vivido y pude ver que no coincidía del todo con la versión teórica, pues por ejemplo decían que es necesaria cierta sugestión para entrar en ese estado alterado de conciencia… ¡y yo ni sabía que eso podía hacerse!

    De todas formas, creo que saber de más nunca es malo, siempre y cuando la información sepa gestionarse y filtrarse, nunca me parecerá que sé mucha teoría, me encanta leer sobre el tema, pero también sé que cada maestrillo tiene su librillo… y que al fin y al cabo da igual que uno tenga "un máster" en teoría BDSM si luego no se pone cachondo con lo que hace, o está pensando en el siguiente paso en lugar de en disfrutar el momento que está viviendo.

    Yo, que soy una intelectualilla de pacotilla, adoraría tener un Amo que sepa compaginar ambas cosas: su bestia interior, sus instintos, sus deseos, con la importancia de saber lo que hace y que cuide al extremo la seguridad, porque sepa que hay cosas que no entiende y que hay cosas que no pueden saberse porque sí, véase dónde golpear en el spanking, cómo ayudar a la sumisa si entra en un estado alterado de conciencia o, como tú dices, cómo atar. Y oye, si además le gusta el tema y lee sobre él.. yo encantada, porque adoro investigar Historia, y la Historia de la sexualidad es un flipe. Es complicado de pelotas encontrar a alguien que sepa combinar esas dos cosas pero sé que tiene que existir.

    Gracias por este post. Es como un chorro de agua fría, una dosis de realidad muy necesaria para no perderse en el camino del "debe" y recordar que esto es cuestión de lo que uno tiene dentro y no de lo que otros le dicen desde fuera.

    Un beso para ti y mis respetos a tu Amo.

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