Amor, entrega y pertenencia

Empezaré este post haciendo una aclaración que no me cansaré de repetir, mis conclusiones no son sentencias, no soy parte de esa comunidad que establece dogmas, de hecho, empiezo a creer que esa comunidad que tanto me asusta que me juzgue no existe. Habrá personas que lo hagan, pero no un conjunto organizado y leyista que me sentencie como “no válida”. Si yo digo que mi Amo no es mío, es porque mi mente así lo ha procesado y concluido, es mi mecanismo de entender la vida. Puede que haga reflexionar a otras, o que las haga sentir afines a esa conclusión, pero no creo que un Amo que así no lo vea sea menos Amo, en este post ya aclaré mi posición al respecto. Dicho esto empezaré a desglosar una serie de sentimientos que he definido en mi mente para entender mejor mi situación y sentimientos. Esto me surge a raíz de la frase «Tu Amo no es tuyo» que ya expliqué en este post, pero que ha generado cierto debate y me ha apetecido aclarar un poco más.
Cuando siento algo lo primero que pienso es que es algo complejo, algo que no sé si llegaré a entender, soy tremendamente analítica y conceptual, es decir, analizo mucho un tema hasta reducirlo a una conclusión sencilla y muy resumida. Es por ello que sentimientos complejos los acabo expresando en metáforas tremendamente tontas. Es mi forma de pensamiento, qué le voy a hacer. Así analizo mi vida con mi Amo, todos los sentimientos que se remueven en mi interior, y así os contaré mis conclusiones.

Para mí ha sido primordial romper esquemas en cuanto a conceptos establecidos. Sobretodo en el amor. El amor es un concepto tremendamente trillado y violado. Se ha llegado a mezclar con tantas cosas que hoy en día se reniega mucho de él, y lo entiendo. Lo mezclamos con la entrega, con el romanticismo, con la exclusividad, con la fidelidad, con la obligación, con el fracaso, con el conformismo… El amor es mucho más sencillo que eso, despojemos al amor de todo eso y solo nos quedará un sentimiento precioso, pero que no podemos controlar. Querer que una persona nos ame sólo a nosotros es imposible, y mucho menos obligarlo a que nos quiera para siempre. Podremos “obligarlo” a que aguante a nuestro lado aunque ese sentimiento ya no exista, pero no a que nos ame. El amor es un sentimiento libre. Quiero a mis hijas, pero sería una barbaridad prohibirles que algún día quieran a otra persona y se vayan de mi lado, sería una barbaridad enfadarme porque quieran también a su abuela o a su padre. El amor es un sentimiento libre e inmenso. Está claro que según con qué personas lo mostramos de una manera u otra, pero eso ya son otros complementos, digamos que el amor es una base simple a la que le añadimos otros sentimientos o actitudes. Yo quiero a mis hijas, y a eso le añado el sentimiento de protección, el juego, la educación, los mimos… a una pareja la quieres, y a eso le añades el sexo, la fidelidad, la amistad, la confianza, la exclusividad o la no exclusividad, el D/s… cualquier complemento que una persona pueda desear. En este sentido, conclusión aplicada a mi situación: que mi Amo y yo nos amemos no implica que yo sea Suya, ni que Él sea mío.

La entrega, esa palabra que tanto se repite en BDSM. Para mí la entrega es el empeño, es el dar todo de ti. Creo que no es una palabra exclusiva a la parte sumisa sino también a la dominante. Esto no es ninguna novedad, en todos estos años lo he leído y escuchado mucho. Un Amo también tiene que mostrar ese interés por su sumisa, debe estar involucrado en la relación, debe tener el empeño y la constancia que requiere una relación de este tipo. Pero la entrega no es algo exclusivo del BDSM, al igual que el amor, yo puedo estar entregada en muchos aspectos de mi vida, puedo estar entregada como madre, como hija, en mi trabajo, e incluso como esposa sin que conlleve ser sumisa. De hecho, creo que la entrega es lo que diferencia a las personas, lo que las hace especiales. Mi forma de ser hace que me entregue al 100% en cada paso que doy en mi vida, pero eso no me convierte en sumisa de mis hijas, de mis clientes, de mi marido… por lo tanto, conclusión: No estaría con un Amo que no esté entregado, no me parecería seguro ni sano, la entrega ha de ser mutua, además es algo que pueden experimentar otras relaciones fuera del BDSM, por lo que sigue sin ser lo que me hace Suya.

Entonces… ¿Qué leches hace que sea Suya? La pertenencia. Algo que te pertenece es algo sobre lo que puedes tomar decisiones firmes y que nada te impida cumplirlas, solo tú mismo. Imaginad un jarrón precioso en un museo, lo ves, es precioso, decides tocarlo, decides golpearlo y se rompe. Eso tendría unas consecuencias negativas para ti, ese jarrón no era tuyo, por lo que alguien tomará represalias. Pero si ese jarrón está en tu casa, es tuyo, podrás moverlo de sitio, podrás limpiarlo o dejarlo sucio, podrás incluso romperlo sin que pase nada, aunque lo lógico es que, si lo valoras, lo cuides. Voy a poner un ejemplo más símil al BDSM. Cuando tienes un perro, el perro es tuyo, tú decides si duerme en un sitio o en otro, si lo dejas con otra persona o no, tú quieres a tu perro, lo cuidas, lo alimentas, estás entregado a él porque quieres ser un buen amo, lo sacas a pasear, le das cariño y disciplina, pero eso no hace que tú seas de tu perro, él no puede decidir si sales o entras, si lo paseas a una hora u otra, no puede decidir si acaricias a otros perros o no. Os queréis los dos, pero sólo él pertenece. Evidentemente no somos perros, somos personas, eso hace que haya otros condicionantes. Yo personalmente, como esclava, aspiro a ser esa perra que se deja llevar sin condiciones, pero no todas las relaciones han de ser así. Quizá acuerdes con tu Amo la exclusividad sexual, si para Él no es un inconveniente es válido, pero eso no hace que sea tuyo, simplemente es un trato. Conclusión: yo decidí ser Suya y Él decidió aceptarme como tal, pero no es algo recíproco.

En definitiva, creo que todas las relaciones se basan en el amor, en mayor o menor medida, los complementos que le pongas es lo que las diferencia. A mi relación de amor le he añadido entrega, obediencia y sobretodo pertenencia total, por eso mi relación es Amo/esclava y 24/7. Otros a su relación de amor puede que le añadan entrega y libertad sexual por lo que serán swingers, liberales o como queráis llamarlos. Otros le añadirán libertad de sentimientos y sexo, por lo que será una relación poliamorosa, a la que otros también pueden añadirle D/s… como véis hay muchas combinaciones posibles, tantas como los implicados en una relación acepten.

Que mi Amo no sea mío no significa que me quiera menos o que esté menos entregado. Sé que me necesita, que me adora, que le encanta estar conmigo, pero yo no puedo tomar decisiones sobre Él, puede escuchar mis consejos, pero quizá los siga o no, no puedo decirle lo que debe hacer.
A Él le ha tocado ser el poseedor y a mí la posesión.

2 thoughts on “Amor, entrega y pertenencia

  1. Pelusilla says:

    Me alegra de corazón haberte ayudado, y gracias a tí por inspirarme, son cosas que sentía pero al escribirlas las he definido y ordenado mejor en mi cabeza

  2. lux says:

    Maravilloso, este escrito tuyo. Lo veo claro, lo entiendo perfectamente… "Algo que te pertenece es algo sobre lo que puedes tomar decisiones firmes y que nada te impida cumplirlas, solo tú mismo"… Entiendo que mi Amo no sea mío y yo sea suya. Ahora sí lo entiendo. Gracias, de verdad.

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