Cántame una nana

Cántame hoy una nana, cántamela por favor. Una nana que hable de hadas y duendes, de magia y de luz. Cántame una nana que me confirme todo lo que siento, toda esta revolución en mi interior. Cántamela tú, porque yo la mía no la he escuchado nunca, la he ignorado, la fui apagando  hasta convertirla en un leve susurro casi imperceptible, pero de repente la oigo fuerte y clara, pero necesito oírte a ti, necesito que me digas que lo sabes, que sabes a qué vine al mundo, que sabes que él es Él, que sabes lo que soy, que crees en lo que cuento.

Cántame una nana por favor que llevo toda la vida esperando oírla, cántamela porque de repente todos mi miedos han desaparecido y ahora quiero certezas. Cántamela por todas aquellas veces que te llamé y no viniste.

Lloraba y lloraba de niña, nadie me entiende, me repetía una y otra vez, nadie cree que las hadas existen, nadie se cree que yo pertenezco más a ese mundo que a este, a ese mundo de luz y energía, nadie se lo creía, yo sí, pero no apareciste y la soledad me hizo quebrar, hizo que olvidara mis certezas, hizo que olvidara que nací con una misión, siempre lo sentí y ahora vienes tú y me cantas que sí. Lo que siempre esperé que vieran los demás en mí lo viste tú a simple vista, sin dudar ni vacilar.

Cántame una nana, cántamela y sosiega los torbellinos de mi interior, sosiega las emociones que se me han despertado. La luz ciega cuando llevas tanto tiempo en las sombras.

Y a veces querría volver a mirar a aquella Ángela niña a los ojos, me gustaría decirle que no se niegue lo que ve, lo que siente, que no atrofie su magia porque ahora me cuesta sacarla de nuevo, ahora me cuesta volver a confiar en que la tengo. Ay Ángela, mi triste y sensible Ángela por qué te dejaste llevar, por qué te pudo más el miedo, por qué te negaste la evidencia.

Cántame las nanas que no me cantaste, cántame lo que soy, tú lo sabes, yo lo sé. Tú tienes mi revelación, esa que me dirá a qué vine aquí. Esa sensación de que tenía que hacer algo y no lo estaba haciendo me consumía. Quizá no era el momento, quizá primero tenía que entregarme a Él, para que me librara del lastre, para que me llevase al punto de madurez y lucidez que me permita empezar a comprender de verdad…

Cántame una nana por todas aquellas que no me cantaste, cántamela por favor…

2 thoughts on “Cántame una nana

  1. Azul says:

    Una semana después sigo llorando cuando la leo

    Porque eres maravillosa

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  2. Tony Ruz says:

    Para mí que tú has venido para mostrar la cara mas sencilla y pura de la vida. Sin tonterías ni falsos prejuicios. A hacer que el ser humano crea en si mismo y encuentre el sentido de la vida. Desempañas el cristal con el que vemos lo que nos rodea y nos enseñas que la felicidad es algo cercano y alcanzable. Que siempre hay una nueva oportunidad. Asi me siento yo desde que te empecé a leer.

    Responder

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