Retomar, revivir

 RETOMAR; REVIVIR

¡Hola a todos! No sé si alguien me sigue leyendo pero no importa, lo que necesito es volver a mis orígenes con el blog, esos tiempos en los que compartía lo que me pasaba, lo que vivía en mi cotidianidad, cómo vamos adaptándonos a la circunstancias y qué retos se nos plantean al intentar vivir nuestra relación en esas circunstancias.

La vida es puro cambio, nosotros somos puro cambio. Confieso que hace unos años, cuando iniciamos este proceso de ser Amo y sumisa, en mi ingenuidad creí que una vez establecida la relación ya todo seguiría igual hasta el fin de los días jaja pero en la práctica he comprobado que el verdadero reto del 24/7 es integrarse en los sucesos, porque no hay ningún momento en el que separes BDSM de tu vida, sois dos personas creando un proyecto, en el que estás unido y a la vez vives tus procesos. En estos años desde que empezamos a ser Amo y sumisa nuestra vida ha ido presentándonos circunstancias como tener otra hija, una gran operación, oposiciones para ascender, un cáncer… por no hablar de las pequeñas cosas que van surgiendo en el día a día. 

Hoy quiero intentar transmitir y resumir cómo he vivido en estos últimos meses nuestra relación. Desde el punto de vista del cáncer no hay mucho que decir, Él me ama y encima es mi Amo, cuidarme ha sido su prioridad desde el principio, incluso cuando yo no quería esos cuidados, cuando yo quería que olvidase que estaba en tratamiento. Esos momentos en los que añoraba la correa, los castigos, el tener que cumplir normas… pero que Él no podía darme porque, por muchas ganas que yo tuviese, mi cuerpo no podía responder a ello. Así que no, el cáncer no ha presentado ninguna cosa extraña respecto a nuestra relación, ha sido tal y como puedes imaginar que será: ante una enfermedad el Amo priorizará cuidar y liberarte de tus responsabilidades, es lo que cabe esperar y así ha sido.

Lo realmente interesante ha sido el proceso personal que he llevado paralelamente. Para sanarme físicamente sabía que tendría que sanar en otros aspectos, que había cosas dentro de mí que tenía que cambiar y descubrir. Nada más decirme que era sospechoso me puse a ello. El resultado es que tras estos meses no soy la persona que fui. He ido adquiriendo una fortaleza que jamás había sentido, una confianza en mí y en la vida únicas. Cuando reformas una casa primero has de hacerlo en general, luego ya te pones a los detalles, a los ajustes, pues en esto igual. El «problema» del proceso que llevé es que era muy personal, tanto que dejaba fuera todo lo demás, si a eso le sumamos mi tendencia a la introspección surge el reto. Nuestra relación se vio afectada, no el amor que nos tenemos, pero sí la parte más superficial de nuestra relación. Mi fuerza llego a ser tal que mi energía sumisa quedó muy muy relegada. Al final todo es energía, ese «algo» de alguien que te hace doblegarte y ese «algo» de alguien que te hace querer dominar… pues mi «algo» no era muy perceptible y todo se volvió confuso. No quiero dar la sensación de que fue un drama, todo era muy sutil, somos muy de observarnos, de analizar, por eso nos dimos cuenta de que algo era distinto y había que enfrentarlo. Durante un tiempo estuve confusa, me di cuenta de que ya no necesitaba el BDSM como antes, ya no necesitaba entregarme, lo que debía ajustar y aprender a través de ello ya estaba hecho, pero nuestra relación funcionaba así… ¿Ya no quiero que sea mi Amo? me preguntaba y Él se preguntaba. SI es así ¿Funcionará? ¿Podremos readaptarnos?… Tenéis que imaginar el contexto: niñas, quimio, lo cotidiano… no había mucho margen para enfrentarnos a todo esto, solo seguíamos. Hubo un día que hice click, siempre suele ocurrirme, pido respuestas y en solo un instante lo comprendo todo… Ese día pasó algo, estábamos solos, se enfadó conmigo y todo derivó a una especie de «sesión». Yo obedecía, me sometía aparentemente, todo parecía ser como en los viejos tiempos hasta que de repente paró en seco «No siento que te sometas, parece que sí, pero no». (Aunque también quiero decir que de aquello hay muchas escenas que me excitan una barbaridad cuando las recuerdo jaja) No dije nada, Él se durmió y yo me puse a meditar, no me sentía bien, pero no podía dejar de ser como ahora soy… Entonces lo supe. Todos estos años decía que solo había que ser sumisa con una persona, pero lo cierto es que me sometía a muchas cosas que no quería, a personas, circunstancias… mi energía era sumisa en general. Era cierto que ya no lo era, al revés, mi energía líder y fuerte había surgido pero lo miraba dormir a mi lado y veía también a mi Amo, comprendí que una vez «reformada» mi personalidad debía hacer ajustes. Puede que ya no necesitase el BDSM pero seguía gustándome, seguía viendo a un líder en Él, ser Suya me seguía dando un «no se qué» dentro, entonces la solución era bien sencilla, tenía que hacer caso a todo lo que siempre había dicho y defendido: tenía que darle el privilegio de mi Entrega a Él y solo a Él. Mi sumisión no se había ido, simplemente estaba en pausa mientras aprendía a ser una líder para el resto del mundo y una sumisa para Él. Era una pausa necesaria, pero ya tocaba reajustar. Nunca dejé de ver al dominante en Él, sencillamente me enfrenté a si yo quería responder a esa energía. A veces las respuestas requieren de un proceso, porque es peligroso responderlas rápido, corres el riesgo de auto engañarte creyendo que quieres lo que se supone que debes querer. Con el cáncer me pasó igual, lo primero que me pregunté es si quería vivir o no. La respuesta rápida de cualquiera sería «SÍ» pero yo quería saber la verdad profunda, finalmente era «SÍ» pero si no conoces tu verdad no puedes hacer nada para cambiarla. La respuesta rápida a si quería seguir siendo Suya era «Sí» pero corría el peligro de hacerlo sencillamente porque es como hasta ahora hemos sido, porque no conozco a una Ángela sin BDSM, porque qué dirán los que nos conocen, qué pensará Él después de todos estos años… es peligroso responder rápido sin plantearnos la verdad porque puede que sencillamente tengas miedo a lo que venga tras saber la verdadera respuesta.

Quizá di un rodeo hasta descubrir la verdad, pero no me lo saltaría por nada. Me encantó ese momento en el que contemplé todo mi poder, mi fuerza, mi independencia mientras miraba al hombre que dormía a mi lado, por el que también me embargó un amor infinito y una confianza única, también pude contemplar su poder y su fuerza… y ante su energía me doblegué. No es que ahora todo sea como antes, nada podrá serlo, pero eso no conlleva que sea negativo, al revés, ese mismo día supe que juntos formábamos una pareja única, con muchas cosas que descubrir, con un futuro apasionante. Ahora es divertido a veces, extraño otras, descubrir quién soy respecto a mi Amo, quién soy respecto a todo en general. No sé ni siquiera cómo seré con pelo de nuevo… es inquietante pero muy emocionante. 

No quiero que dé la impresión de que todo giraba en torno a mí, Él también ha tenido su proceso respecto a mí y mi «no sumisión» que compartía conmigo, pero en este blog hablo de lo que yo siento, quiero respetar (dentro de que hablo de nuestra relación) lo máximo posible su intimidad.

No hay persona por la que haya sentido una admiración tan grande, no hay persona en la que vea de manera tan fuerte la conexión. Me entregué a Él hace muchos años y ahora, la Ángela que soy vuelve a hacerlo y sin ninguna duda.

Mi cáncer ya no está, no había un resultado mejor. Ahora, después de todo lo intenso que ha sido (casi podría decir que estaba en otro lugar trabajando en ello) toca volver al mundo y adaptarme, toca preguntarme muchas cosas en muchos aspectos, es el momento de revivir, resurgir y retomar.

1 thought on “Retomar, revivir

  1. Mai Minako says:

    Hola Ángela no sé si llegaras a leer esto. Mi nombre es Ángel, Ángel Alfredo como en las telenovelas. Hace un tiempo escuche la entrevista que te hicieron en "Charla de queridas", me impresiono bastante. La soltura, la gracia y lo bien que te expresabas y trasmitías y me dije:"yo quiero algo así, en mi vida: amor, familia y sexo del bueno". Pero no era posible, no por mi parte sino por las barreras mentales y culturales de mi esposa.

    Por circunstancias nos separamos y mi mujer, a la que parecía que no le importaba lo más mínimo, en cuanto me fui y me vio con otras no paraba de demandarme que volviera que estaba dispuesta a lo que fuera, incluso a compartirme. Así que aproveche y me lance. "Mira lo que quiero es esto" y le puse tu entrevista. Le encanto, no voy a entrar en detalles, porque no viene al caso, tan solo decirte hacia mucho que no le sacaba ni un acorde y tras escucharte me convertí en Paco de Lucia.

    Le resultaste tan grata que quiso saber más de ti y ahí fue donde nos enteramos de lo que has pasado.

    Deseamos pues trasmitirte animo, animarte a que continúes y agradecerte lo que has hecho por nosotros.

    He intentado buscar un email al que escribirte para conocerte, pero no le he encontrado, si lees esto y deseas que nos escribamos:

    angelabanzas@gmail.com

    Un rendido admirador de ti y de nuestra adorada Pauline Réage.

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